The Harvest (2017), del director italiano Andrea Paco Mariani, es una de las obras destacadas del FINCA dentro de la sección Competencia Internacional de Largometrajes. La película retrata la situación de los inmigrantes hindúes que son tomados como mano de obra precarizada para el trabajo en el sector agrícola del sur de Italia (en la Provincia de Latina), amalgamando el registro documental con la ficción, además de incluir escenas con cierta estética de musical o videoclip como recurso narrativo.

Desde el punto de vista de la ficción, la película se centra en la historia de Gurwinder, inmigrante proveniente de Punyab, de una edad que se deja ver en ciertas canas en su barba, a quien vemos despertarse temprano en la mañana y realizar su ritual de aseo y desayuno, para luego partir en bicicleta desde su precario barrio hacia el campo donde trabaja en la siembra y recolección de frutas y verduras, En paralelo veremos el inicio de la rutina de una joven llamada Hardeep, que es de ascendencia hindú y de una mejor posición social, desplazándose en un auto hacia su trabajo. La realidad de Hardeep es diferente porque ha nacido y ha sido criada en Italia, lo cual le ha permitido dominar la lengua, casarse con un italiano y llegar a desempeñarse como asistente social gracias a la lucha de su padre, quien cuando inmigró soportó situaciones de vulnerabilidad social y laboral.

A través del personaje de Gurwinder el director recrea la situación de muchísimos inmigrantes hindúes del sur del Italia que trabajan en condiciones indignas con jornadas laborales de hasta 14 horas, al rayo del sol en verano y soportando frio en invierno, sin descanso. Además, son tratados con brutalidad por sus empleadores, verdaderos explotadores que no pagan ninguna carga social debida y retribuyen la labor con magros salarios y en el tiempo que se les antoja. Los inmigrantes hindúes trabajan durante años en estas condiciones, creyendo que se encuentran en una situación de legalidad y además caen en el doping con analgésicos u opiáceos para sostener ese ritmo de vida y asegurarse que no van a ser despedidos.

La ficción se intercala con entrevistas a Hardeep, a otros actores y activistas sociales que trabajan en el área de inmigración, quienes relatan la realidad que vive la población hindú y la tarea que realizan para cambiar esa realidad. Así, el templo, único lugar de encuentro de la comunidad hindú, será el escenario en el que pueda plantearse una huelga, y también el nexo con Hardeep quien dicta clases de italiano, idioma que resulta clave para no ser engañados por las promesas vacías de los empleadores y a la vez comenzar a tener cierta conciencia de clase que les permita luchar por sus derechos.

La novedad de la película es la utilización de escenas con música y danza típicas hindúes como elemento narrativo para dar cuenta de la precarización laboral, y de lo mecánica, seriada y deshumanizante que resulta la labor que realizan. También aparece una escena de rock en la que, en medio de la bruma  y como representante onírico del doping de Gurwinder, emergen los patrones tocando los instrumentos con su cabecilla cantando con aspecto rudo las miserias a las que someten a los trabajadores. Estas escenas aportan dinamismo al  clásico documental, de manera que logran cautivar el interés del espectador en la dura realidad que se está narrando. Así, el director logra visibilizar la problemática de la comunidad hindú en Italia, que queda opacada y desapercibida en medio de la cotidianidad hiperquinética de la vida contemporánea.

Acá puede verse la conferencia de prensa de inauguración de la 4º edición del FINCA en la Alianza Francesa.

Acá puede verse la entrevista realizada por Carla Leonardi al director de la película, Andrea Mariani.

The Harvest (Italia, 2017). Dirección: Andrea Paco Mariani. Duración 73 minutos.