MBDREDS EC002Pienso -siempre lo pensé y no soy original- que Gene Hackman es un enorme actor. Pero además es un tipo que me cae bien, muy bien diría. No siempre me pasa con actores que admiro o me gustan. Nicholson, por ejemplo, tiene todo para ser un gran actor, de hecho lo es, también es un chanta con frecuencia, y yo fluctúo entre los momentos en que me cae bien y otros en que no o, simplemente, me cae como una patada en una ceja. Para entender lo de mi amigo Gene puedo decir que tiene sobre mí el mismo efecto que Harvey Keitel, otro tipo que me cae muy bien. Claro que si quien me lee no gusta de Keitel, o le cae mal, el ejemplo no sirve.

Resulta que yo pienso que son buenos tipos. Han hecho infinidad de personajes desagradables pero yo pienso, y siento, que son buenos tipos. Por ejemplo: Keitel, para mí, es en su vida el cigarrero de Cigarros (Smoke), un pan de Dios. Y si viene alguien y me dice que tanto Gene como Harvey son, fuera del set, personas desagradables o sencillamente malas personas, primero me costará creerlo –emanan algo que dice que son como yo lo siento y lo veo- y después diré que entonces son más grandes actores de lo que yo creía. Como ven, estoy dispuesto a defenderlos como pueda. Eso es la amistad, supongo.

Hace una hora, en esta Bruselas que llueve una llovizna de París, elusiva y tenaz, me enteré de que Gene Hackman se ha retirado de la actuación. Era el elegido para el papel de Bruce Dern en Nebraska, y dijo que no. Me gustó inmediatamente su decisión.

In an undated handout photo, Robert De Niro, Amy Robinson and Harvey Keitel in Martin Scorsese's 1974 film "Mean Streets."Un hombre debe saber cuando su trabajo ya está hecho. Debe reconocer que ya es hora, que ya está bien, que sumar otro gran trabajo a su alforja en realidad no agrega ni quita nada. Es lo que hizo Jung cuando decidió no escribir más porque sintió que ya había dicho todo lo que tenía para decir en su vida. Creo que Goethe hizo algo similar (tal vez, Jung siguió su ejemplo). Y, por cierto, es lo que hizo Vito Corleone al dejar el bastón de mando en manos de su hijo Michael para tomar vino y jugar con su nieto.

Creo haber hecho bien el día en que decidí que tenía que ser amigo de Gene. Ya no recuerdo el día, son muchos años, pero es lo que siento.