En 2015 Ryan Coogler dirigió Creed con el claro afán de renovar la franquicia, y el resultado fue muy bueno. Con una estructura similar a Rocky (1976), Adonis Creed se abría paso como un personaje digno de tener su propia antología de películas.

Creed II: Defendiendo el legado intenta repetir esa fórmula, haciendo revisionismo principalmente de Rocky III y IV. La secuencia inicial nos presenta a un Ivan Drago que parece haber quedado en el olvido, junto con su hijo boxeador que pretende recuperar el lugar de campeón que su padre alguna vez supo ocupar.

Aquí se toma una decisión interesante: se plantea la humanización de los villanos, que en Rocky IV no existía (en plena Guerra Fría, el cine americano se encargaba de presentar a los “malos” como simples brutos que no hablan ni piensan, que solo saben mirar mal y no son capaces de hilvanar una idea). El problema es que el nuevo director, Steven Caple Jr., no termina de confiar en sus antagonistas, a quienes rápidamente les devuelve su estatus de salvajes, tontos, deshumanizados.

Creed II desperdicia una importante cantidad de oportunidades interesantes para sacar el relato del lugar común. Reduce la presencia de Brigitte Nielsen (Ludmilla Drago) a una especie de objeto que solo sirve para disparar la frustración de su hijo, sin profundizar en los conflictos de la familia Drago. La escena de la cena con la cúpula política rusa, en la que ella aparece como pareja de un “alto mando” y provoca aversión en su hijo, es otro intento de acercarse a estos personajes, a quienes luego devuelve a su lugar de cotillón al servicio del protagonista.

Otra mezquindad que atenta contra la humanización de los personajes es esa piña de más que Viktor Drago le asesta a Adonis mientras está cayendo, gesto que le vale la descalificación y lo priva de convertirse en el campeón vigente. Aquí nos queda claro que las cosas no cambiaron: los rusos en 2019 siguen siendo brutos, inhumanos, tramposos.

Stallone anunció que esta película sería su despedida como intérprete de Rocky, y en Creed II ya podemos notar lo mucho que le hará falta a la saga. Su papel, relegado a un lugar secundario respecto a su predecesora, nos revela lo valiosas que son las participaciones de “los viejos”. Es que Sylvester Stallone y Dolph Lundgren reviven la película más icónica de la saga haciendo un trabajo magistral. Las miradas entre Rocky Balboa e Ivan Drago, dignas de un western, insinúan una tensión que se encuentra latente durante toda la película, pero que nunca encuentra espacio para desarrollarse.

Steven Caple Jr. se gasta todos los cartuchos en el personaje de Adonis Creed. Se esfuerza en que conozcamos su entorno, sus problemas, lo que se le pasa por la cabeza. Pero estructuralmente la película se desdibuja demasiado. En la primera mitad, las secuencias de Adonis con su pareja, con su madre, con su “tío”, no nos llevan a ninguna parte. Y cuando la aparición de Viktor Drago parece traer un objetivo concreto al personaje, esa motivación vuelve a desdibujarse luego de la primera derrota. Cuando se intenta empatizar con un Creed hospitalizado, estamos más interesados en como sobrellevará Rocky ese sentimiento de culpa que en el destino de nuestro héroe. Y Creed necesita nuevamente a su entrenador para salir de esa burbuja de frustración y recordar su objetivo.

Las peleas logran generar tensión en el espectador: los duros golpes de la batalla final mantienen la épica que la saga ha sabido construir en todas sus películas. De a ratos este joven director parece mostrar intenciones de asumir ciertos riesgos, pero luego no termina de confiar en desarrollarlos. Mejor no cambiar nada, que los rusos sigan siendo de cartón. Tal vez aquí se perdió una buena oportunidad para no depender tanto de la saga y hacer una lectura más critica con la coyuntura actual.

Creed II: Defendiendo el legado (Creed II, Estados Unidos, 2018). Dirección: Steven Caple Jr. Guion: Cheo Hodari Coker, Ryan Coogler, Sascha Penn, Juel Taylor, Sylvester Stallone. Fotografía: Kramer Morgenthau. Montaje: Dana E. Glauberman, Saira Haider, Paul Harb. Elenco: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson, Dolph Lundgren, Florian Monteanu, Milo Ventimiglia, Brigitte Nielsen. Duracón: 130 minutos.