Fecha #1: Sábados 2, 9, 23 y 30 de mayo, de 17 a 19 hs.
Fecha #2: Miércoles 6, 13, 20 y 27 de mayo de 19:30 a 21:30 hs.
Lugar: Avda. Congreso y Avda. Cabildo, Belgrano, CABA.
Curso completo: $400.- Clase: $100.-
Informes e inscripción: marcosvieytes@hotmail.com / 15-3880-9891 / 4784-1292

Clase #1: Análisis de Yella (2007)
Clase #2: Análisis de Jerichow (2008)
Clase #3: Análisis de Bárbara (2012)
Clase #4: Análisis de Ave Fénix (2014)

Hernán Ballotta: La modernidad líquida está marcada a fuego por el postmodernismo filosófico, con la muerte de los Ideales Absolutos (en Die innere Sicherheit la muerte de la izquierda revolucionaria, en Yella la muerte del ideal del trabajador industrial, el “blue collar worker”) y el “fin de la Historia”, es decir, el congelamiento de las dinámicas sociales de cambio. El saldo de este fenómeno es el aislamiento de los individuos, volcados de lleno al consumo indiscriminado y al bienestar individual, y una enorme masa de excluidos del sistema, verdaderos invisibles sociales en el intercambio simbólico cotidiano. Lo notable del cine de Petzold es que expresa este estado de cosas no tanto desde el argumento sino desde la puesta en escena. Petzold construye sus películas a partir de motivos visuales, como lo hacía Fritz Lang, dejando pequeñas pistas depositadas aquí y allí en la puesta en escena, pero sin ser obvio, reiterativo y, esto es particularmente notable, evitando atar todos los cabos, abandonando al espectador a una extraña sensación de incertidumbre.

Marcos Vieytes: La red psíquica y social de relaciones erróneas es tan abigarrada que no hay escapatoria. Lo que sería un final feliz en una ficción convencional cualquiera aquí se da vuelta como un guante. La concreción del deseo resulta decepcionante. Todo se vuelve tan opresivo en el orden saludable de la legalidad que la potencial irrupción criminal funciona menos como una amenaza que como una esperanza. Ese fuera de campo parece configurarse como aquello extraordinario – ¿el Apocalipsis o la revolución? – cuya venida pudiera airear esa asfixia, pero cuando acontece lo hace parcialmente, sin facilitarnos la catarsis a través del goce que la violencia irracional latente podría ocasionar, y se revela deudora de una estricta lógica de poder socioeconómica. El mito no viene nunca en nuestro auxilio, ya sea en la forma antropológica del pensamiento mágico o en la forma discursiva de los géneros, de modo que nos vemos arrojados a un mundo desencantado en el que nos espera imperturbable el éxito.

Nuria Silva: Petzold desarrolla la trama dentro de los marcos de la estructura clásica, con sus convenciones en materia de suspenso narrativo. Nada es evidente, todo queda implícito, e invita al espectador a inquietarse cada vez más por lo que yace bajo la superficie del relato. Las interpretaciones se valen de gestos sutiles evitando que los personajes se vuelvan estereotipos de aquello que representan, aunque las propiedades personales de cada uno puedan ser fácilmente identificadas.