6316-cazafantasmas_168“Van a hacer un reboot de Los Cazafantasmas, pero con mujeres… ¿Es un chiste?”.

A mucha gente se le cruzó por la cabeza algo más o menos así cuando llegó la noticia, quizá con acotaciones menos sutiles y con expresiones algo más subidas de tono no aptas para menores de edad. Y en primera instancia es razonable, todos estamos algo cansados de esta catarata de reboots y remakes de los últimos años, ya que, aunque nos hemos encontrado con alguna que otra alegría en la gran pantalla (hasta con verdaderas joyitas del cine popular), la mayoría de las veces nos tropezamos con películas que mejor dejarlas enterradas en el olvido, bajo quince candados y prender fuego el mapa.

A eso hay que sumarle el cambio de género. No me malinterpreten, estoy absolutamente a favor de la diversidad e igualdad de géneros, pero nadie puede negar que esto hace mucho ruido. Es como hacer una versión de Tomb Raider protagonizado por un hombre; no se trata de cualquier historia, estamos hablando de un ícono de la cultura pop.

Sin embargo la cosa cambió cuando leímos el reparto, y la verdad que si había que escoger cuatro cazadoras de fantasmas no pudieron elegir mejores actrices.

Aun así, no sirve de nada un buen cast sin un buen guión. Ahí es donde entra Paul Feig y su particular forma de contar historias.

Paso a resumir la trama: Erin Gilbert (interpretada por Kristen Wiig) es una erudita en todo lo científicamente relacionado conghostbusters-3-harold-ramis los fantasmas, pero decidió dejar sus investigaciones en el pasado y dedicarse a la ciencia “tradicional”. Hasta que un día se rencuentra con su amiga y antigua compañera Abby Yates (Melissa McCarthy) y su nueva colega Jillian Holtzmann (Kate McKinnon). Juntas descubren un fantasma real, esto renueva su amor por lo paranormal y deciden comenzar a investigar. Luego conocen a Patty (Leslie Jones) quien no sabe nada de ciencia o fantasmas pero conoce Nueva York como la palma de su mano. Unidas como equipo, su misión es clara: ¡cazar fantasmas! (y demostrar que no están locas).

En esencia podemos decir que no estamos viendo nada nuevo, pero no se trata de eso. Este no es simplemente un reboot, es un homenaje.

¿Por qué digo esto? Quizá la trama no sea la más atrapante y quizá no todos compartan el sentido del humor (que zigzaguea entre inteligente y naif) con el que está contada la historia, pero se nota que fue hecha a conciencia y con amor por la película original.

La película está llena de guiños y referencias a los clásicos Cazafantasmas y no faltan esos cameos que te hacen decir “¡No! ¡Mirá quién está ahí!”.

Podemos concluir en que no es un film sobresaliente, que carece de un villano interesante que valga la pena, que el conflicto se3272muestra pobre y difuso a lo largo de la trama, y que la participación de Chris Hemsworth como Kevin, el descerebrado asistente, nos hace pensar que como Cazafantasmas es buen Thor. Pero a pesar de todo esto es un digno homenaje, que además promete varias risas y recordar buenos tiempos.

El bueno, el Malo y el Feo…

EL BUENO: Cuatro excelentes comediantes tuvieron el desafío de protagonizar esta película, y aunque todas fueron fantásticas, Melissa y Kate se lucieron (como siempre).

EL MALO: A pesar de ser comedia, ¡nunca! podemos dejar el conflicto de lado. En este caso, quedó limitado a sus problemáticas personales, ya que el villano… mejor ni hablar.

EL FEO: La película nos deja un sabor a poco en general, pero funciona. El problema es que, así como una secuela podría mejorar la trama también podría matar a la franquicia.

Cazafantasmas (Ghostbusters, EUA, 2016), de Paul Feig, c/Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Chris Hemsworth 116′.