Seis meses después de perder a su madre, Mia y Aidan pasarán navidad en una cabaña junto a su padre y a su futura madrastra. A grandes rasgos, esa es la trama que estructura la película. Sin embargo, si la desmenuzamos y comenzamos a pensar en los detalles que se van desenvolviendo a lo largo de la historia nos vamos a encontrar con una complejidad mayor.

La sordidez aparece por primera vez a los pocos minutos, cuando la madre de estos chicos se entera de que su ex esposo se va a casar de nuevo y decide parsimoniosamente sentarse, beber un poco de vino en una copa y pegarse un tiro sin titubear. Un adelanto a esa sordidez nos la dan desde el comienzo, al usar un lente del tipo ojo de pez, pero menos exagerado, lo cual genera un alargamiento y una profundidad en los ambientes creando, a su vez, un clima extraño e irreal. Algo parecido a lo que se puede apreciar en las películas de Stanley Kubrick como por ejemplo Dr. Insólito (1964) y El Resplandor (1980). Esta última, al igual que La cosa (Carpenter, 1982), aunquede manera más explícita (en un momento los personajes están viendo la versión de Carpenter en la TV), es una clara referencia para la historia que se contará en The Lodge: los solitarios días rodeados de nieve y la pérdida de la razón van en sintonía con la película de Kubrick. Esa la bienvenida que nos da el guion a la oscuridad que se va a desarrollar plenamente y que va a caracterizar a la película. Mia y Aidan no pueden estar más abatidos por la situación. Después de unos meses, su padre les anuncia que van a pasar las vísperas de navidad con Grace, su prometida, una joven de 29 años que formó parte de una secta y que, según Mia y Aidan, estaba loca. Deberán estar solos con ella porque su padre debe pasar unos días afuera y les promete que volverá para el 25 de diciembre. Solos en una cabaña en el medio de la nada, con tormenta de nieve en el exterior.

Diversas conjeturas acerca del futuro de Aidan, Mia y Grace se pueden cruzar por la cabeza. Bien su madre muerta puede aparecer en forma de fantasma y acechar a Grace, o a los niños. Era factible, la madre suicidada es interpretada por Alicia Silverstone, una actriz reconocida en su época juvenil, allá por los ‘90, y quizás estemos ante una vuelta consagratoria… podemos pensar que volverá a aparecer. Inmediatamente después nos queda claro que el tema viene directamente de esta supuesta locura de Grace a la que los niños hacen referencia. Después de que nos enteramos que estuvo en una secta y que hubo muertes, bien nos cabe pensar que por ahí está el desarrollo. Y Franz y Fiala nos lo hacen saber con dirección: el punto de vista era el de los niños; cuando llegan a la cabaña pasamos a los ojos de Grace. Con ella vamos a transitar ese crudo frío del norte.

La cuestión religiosa no solo nos llega a través del pasado de Grace, sino también de lo que hay en la casa y de la misma familia de la que será parte en un futuro. Una cruz, una pintura de la Virgen María y la bendición a la cena por Mia, todo con una tonalidad lúgubre, son razones para decir que hay algo más, que Grace, al ser sobreviviente de la secta, no es la única que nos puede transmitir inquietud. Hay algo más que nos está velado, hay algo que nos impide ver y nos preguntamos qué va a pasar a cada minuto. La incertidumbre envuelve a The Logde. Nos engaña, nos da pistas falsas, al mismo tiempo que intentamos descifrar qué papel juegan esas muñecas y esos muñecos en esa casita, qué significa realmente el cuadro de la Virgen María, qué tanto puede incidir la figura fantasmal de la madre, qué hay del líder de esa secta, etc.

Otra clave para pensar la película en sintonía con la religión cristiana, de obvia presencia en toda la película, es el ascetismo. Algo que también está presente en la película anterior de Veronika Franz, Goodnight Mommy (2017). Los niños y Grace quedan aislados y sin suficiente comida, sin electricidad, rodeados de nieve y tempestades, del mismo modo que los sacerdotes anacoretas practicaban este rito de soledad para dejarse morir en el desierto por la llegada del apocalipsis en los primeros años del cristianismo en Egipto. Podemos pensar que Grace conduce como una líder religiosa a estos niños al destino que pretende: lograr una ascesis y llegar a la muerte para liberarse de los pecados.

Estas alegorías se podrán corroborar o refutar conforme lleguemos al final. Lo cierto es   que es una de las pocas películas de terror psicológico que nos presenta gran cantidad de interrogantes abriendo así muchas posibilidades para pensarla.

La cabaña siniestra (The Lodge; Reino Unido; 2019). Dirección: Severin Fiala, Veronika Franz. Guion: Sergio Casci, Severin Fiala, Veronika Franz. Fotografía: Thimios Bakatakis. Edición: Michael Palm. Elenco: Alicia Silverstone, Richard Armitage, Jaeden Martell. Duración: 108 minutos.